"Estamos matando como no lo hacíamos desde 1967": Israel se jacta de su agresiva doctrina en Cisjordania

De acuerdo con el mayor general Avi Bluth, Israel está optando por una estrategia de "agresión precisa" para evitar que en Cisjordania se repita un ataque como el de Hamás del 7 de octubre de 2023.

El comandante del Mando Central del Ejército israelí, el mayor general Avi Bluth, reconoció una política discriminatoria de las tropas en Cisjordania. En un foro cerrado reciente afirmó con orgullo que, mientras se endurecen las reglas para disparar contra palestinos acusados de lanzar piedras o de intentar cruzar hacia Israel, se evita abrir fuego contra judíos en situaciones equivalentes, recoge el periódico israelí Haarezt.

En sus palabras, disparar a judíos que tiran piedras tendría "profundas consecuencias sociológicas", argumento con el que defendió que las tropas recurran a otros medios no letales y a detenciones en esos casos, aun admitiendo explícitamente que "sí, implica discriminación".

En el mismo encuentro, Bluth se jactó de haber relajado las normas de enfrentamiento contra palestinos para lograr un "efecto disuasorio" en la línea de separación, permitiendo —según describió— disparar a un sospechoso "en o por debajo de la rodilla" durante una detención, con el objetivo de crear "conciencia de barrera". Al referirse a palestinos heridos al intentar cruzar, habló de "monumentos cojeantes" en aldeas palestinas y sostuvo que "se está pagando un precio".

Agresión como doctrina

En ese contexto, al alto mando remarcó que Israel está optando por una estrategia de "agresión precisa" para evitar que en Cisjordania se repita un ataque como el de Hamás del 7 de octubre de 2023, y afirmó que el Ejército ha matado a 1.500 "terroristas" en tres años. "Estamos matando como no lo hacíamos desde 1967", dijo con jactancia, problablemente refiréndose a la etapa en que Israel ocupó Cisjordania tras la Guerra de los Seis Días y consolidó el control militar del territorio.

Por otro lado, Bluth calificó el lanzamiento de piedras por palestinos como "terrorismo" y afirmó que en 2025 se mató a 42 presuntos individuos que tiraban piedras en las carreteras, mientras contrastaba esa respuesta con la reticencia a disparar contra colonos o activistas judíos que arrojan piedras a vehículos, pese a que el "peligro es el mismo".