Militares ucranianos consultados por el medio local Hromadske denunciaron la movilización forzosa y masiva de hombres que, según ellos, no son aptos para el servicio, y estimaron que cerca de 70 % de quienes son incorporados a las Fuerzas Armadas de Ucrania presentan limitaciones médicas, incluidas adicciones y enfermedades crónicas.
"Se volvió normal que, digamos, de diez personas que nos dan, tres sean de aptitud limitada, dos sean drogodependientes, dos abandonen la unidad sin autorización. En resumen, es un desastre", dijo el comandante de un batallón de fusileros independiente, Román Kovaliov. "Aquí tiene un ejemplo reciente. Nos llegó un 'nuevo' el 12 de febrero. Pero todavía no ha estado ni una sola vez en el polígono. Está hospitalizado por tercera vez: problemas con los pulmones", añadió.
En la misma línea, un miembro de una brigada que habló bajo condición de anonimato describió las escenas en el punto de recepción de personal: "Es simplemente terrible. Alguien se cae con epilepsia. Alguien está tan drogado que en la prueba le salían cinco 'strikes' de seis. Nosotros a esos los devolvíamos, pero en algún lugar los aceptaron. Porque si entraron en el sistema de los Centros de Reclutamiento Territorial de Ucrania [TTsK], entonces ya están en el Ejército y es imposible mandarlos a casa".
"Profunda crisis de movilización"
Alina Mijáilova, comandante del servicio médico de un batallón, señaló que la situación se agrava en el contexto de una "profunda crisis de movilización" y comunicación fallida. "Ahora todo esto se convierte no en la defensa del país, sino en un absurdo sistémico. Las unidades se están deshaciendo por las costuras, y los médicos se convierten en niñeras de enfermos graves que nunca deberían haber sido movilizados. Simplemente porque alguien de 'arriba' decidió que la estadística era más importante que el sentido común", criticó.
Por su parte, Dmitri Kostiurov, comandante de un batallón de sistemas no tripulados, dijo que al recibir personal a mediados de noviembre se encontró con "gente con distintos diagnósticos" y tuvo que impulsar un reclutamiento propio.
"Al ver a quién me dieron al inicio —gente con distintos diagnósticos: a uno se le doblan los dedos, hipertensión, esquizofrenia, uno estaba con un estoma y un recolector de heces— no sabía qué hacer con ellos, porque no tenían nada que ver con los drones", recordó. "Son una catástrofe caminante. La calidad es nula. La motivación es nula. Es decir, cerca de 70 % de los que meten en la brigada son de aptitud limitada. Y la brigada después no puede hacer nada con ellos", lamentó.
La 'busificación' en Ucrania
La movilización forzosa, conocida en Ucrania como 'busificación', se ha convertido en una práctica común en el país, mientras las Fuerzas Armadas nacionales enfrentan una grave escasez de tropas, agudizada por el problema sistémico de la deserción.
En la Red aparecen regularmente imágenes de comisarios militares reclutando a la fuerza a hombres en plena calle, transportes públicos, hospitales o incluso bloqueándolos en sus coches mientras conducen. También se registran enfrentamientos de reclutadores contra multitudes o mujeres, mientras muchos se resisten a ser movilizados.
El líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, reconoció el problema de la 'busificación' y ordenó a su nuevo ministro de Defensa, Mijaíl Fiódorov, resolver la cuestión. Sin embargo, la situación no hizo nada más que agudizarse.



