El hospital de Sagunto, apenas a 30 kilómetros de la ciudad española de Valencia, ha sido condenado a pagar 13,3 millones de euros por las secuelas neurológicas causadas a un bebé durante su nacimiento, avanzó El País.
Se trata de la mayor indemnización por negligencia médica dictada en España. El pequeño, que ahora tiene seis años, tiene reconocido un grado de discapacidad del 87 % causado por la falta de oxígeno en las primeras horas de nacido, además de los fallos médicos y la falta de decisiones adecuadas para remediarlo.
Los errores de los galenos le causaron al recién nacido parálisis cerebral, retraso madurativo, epilepsia, problemas de visión y dificultades para alimentarse con normalidad, entre otras patologías.
Un parto con complicaciones
Neizan, nombre del niño, nació a las 00.15 horas del 18 de noviembre de 2019. El embarazo había transcurrido con normalidad y su madre, una joven primeriza de 22 años, había sido ingresada 41 horas antes.
La sentencia dictada por el juzgado de Primera Instancia 103 de Madrid establece que el oxígeno comenzó a llegar con dificultad al cerebro del bebé muy pronto, sin que los profesionales sanitarios del hospital detectaran el problema ni tomaran las acciones oportunas.
Se relata ausencia de control de las gráficas de monitorización fetal, que mostraban los graves problemas, además de una incorrecta interpretación de las mismas por la obstetra.
Del mismo modo, los médicos no hicieron las pruebas diagnósticas para confirmar el bienestar fetal, ni hubo valoración alguna por parte de la matrona ni aviso a la ginecóloga. Además, se utilizó la ventosa en un momento contraindicado y se retrasó reiteradamente la cesárea.
El bebé nació en un deplorable estado de salud y tuvo que ser trasladado inmediatamente a la UCI de un hospital mayor, donde pasó 35 días ingresado.
La elevada suma tiene como objetivo tratar las secuelas del pequeño, que requiere de asistencia especializada de por vida, además de un hogar y un vehículo adaptado, entre otras necesidades.


