El desencuentro protagonizado la semana pasada por el canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente de Estados Unidos, coincide con el anuncio de retirada parcial de tropas estadounidenses de Alemania que, según el análisis de The Economist, amenaza con afectar a la defensa europea.
Según recuerda el medio, el roce entre ambos mandatarios se produjo cuando Merz expresó que Washington "no tiene estrategia" en su conflicto con Irán y añadió que el país norteamericano que estaba siendo "humillado" por su adversario. "Toda una nación está siendo humillada por la dirigencia iraní, sobre todo por la llamada 'Guardia Revolucionaria'", dijo entonces.
En su reacción a estas declaraciones, Trump señaló en una publicación en redes sociales que Merz debía "dedicar más tiempo a arreglar su destrozado país, en especial en lo referente a la inmigración y la energía, y menos tiempo a interferir con quienes están eliminando la amenaza nuclear iraní".
En la misma línea, defendió sus acciones contra Teherán, asegurando que es algo que "otras naciones —o presidentes— deberían haber hecho hace mucho tiempo", y las contrastó con lo que, desde su punto de vista, representa el "fracaso" de Berlín bajo las riendas de Merz. "¡No es de extrañar que Alemania lo esté haciendo tan mal, tanto económicamente como en otros aspectos!", valoró.
Posteriormente, el líder norteamericano sentenció que el plan para sacar de Alemania 5.000 efectivos en los próximos 6 a 12 meses, era solo el comienzo: "Vamos a recortar mucho, y el recorte será mucho mayor que 5.000". Altos funcionarios estadounidenses indicaron, bajo condición de anonimato, que se trata de una señal del descontento de Trump con el nivel de asistencia que los aliados europeos han ofrecido a EE.UU. en su ofensiva contra Irán.
The Economist recuerda que un plan del primer mandato de Trump para retirar 12.000 tropas fue frenado y terminó siendo cancelado por el expresidente Joe Biden, al tiempo que resalta la sorpresa que supuso para los planificadores del Pentágono el anuncio, ya que bases alemanas como Ramstein son nodos cruciales para la proyección de poder de Estados Unidos, incluidas las acciones militares en Oriente Medio. El semanario indica que, entre los aliados europeos, Alemania fue de las que menos restricciones impuso al uso de sus bases para la guerra con Irán.
Preocupaciones añadidas
Sin embargo, se señala que Berlín está aún más preocupada por una segunda decisión estadounidense: la de anular un acuerdo de 2024 entre Biden y el entonces canciller Olaf Scholz para desplegar este año en Alemania un batallón con tres sistemas de misiles de alcance intermedio, incluidos misiles hipersónicos avanzados, que ahora parecen destinados a Oriente Medio.
No obstante, el mayor daño, según el medio, lo representa la erosión de credibilidad sufrida por la OTAN en el ámbito de la disuasión, causada por decisiones erráticas, por lo que las autoridades alemanas intentan contener el impacto. Así, el ministro de Defensa, Boris Pistorius, indicó que la decisión de Trump era "previsible" y que eso refuerza la necesidad de que Europa asuma más responsabilidad por su defensa. Merz, por su parte, rechazó que el anuncio de la retirada suponga un cambio de fondo y negó que esté relacionado con sus recientes críticas a la estrategia de Washington en la guerra con Irán.
En el plano interno, el enfrentamiento llega en un momento delicado para el canciller. Al acercarse a su primer aniversario en el cargo, Merz apenas cuenta con una aprobación del 15 %, mientras que la coalición de sus democristianos y los socialdemócratas se tensa por reformas internas. En este contexto, Alternativa para Alemania (AfD) ha abierto una ventaja en sondeos de cara a las elecciones de septiembre, lo que podría llevarle a gobernar por primera vez un estado alemán.
- El Ejército estadounidense mantiene una presencia masiva en Alemania desde el final de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. Según el Pentágono, en diciembre del año pasado había más de 36.000 soldados en servicio activo destinados en bases de todo el país europeo, junto con casi 1.500 reservistas y 11.500 civiles. También alberga las sedes del Comando Europeo y del Comando Africano de EE.UU., mientras que su base aérea de Ramstein es un centro clave para las operaciones estadounidenses.



