El periodista estadounidense Tucker Carlson analizó el papel de China en la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, en una conversación con el coronel estadounidense retirado Lawrence Wilkerson, quien sostiene que Pekín desempeña un papel "impuesto", al verse arrastrado por una dinámica que no esperaba.
"Se les ha impuesto, porque no pensaban que esto fuera a suceder de la forma en que ha sucedido", dijo Wilkerson, señalando que están ocurriendo algunas cosas en la guerra que, probablemente, le resulten inquietantes a China, entre ellas, el bombardeo de un nuevo ferrocarril clave de su iniciativa de corredores terrestres.
El coronel retirado describe esta red ferroviaria como, probablemente, "la más estratégica" del proyecto, pensada para conectar los puertos del Pacífico chino hasta la región del golfo Pérsico por vía terrestre y luego hacia el Cáucaso y más allá.
"Ahora lo estamos bombardeando. Israel y nosotros estamos bombardeando ese ferrocarril", agregó, explicando que tanto Tel Aviv como Washington han convertido esa línea férrea en un "objetivo principal" de ataque. Sin embargo, destacó que lo complicado que resulta destruir la infraestructura ferroviaria, ya que se puede "reconstruir rápidamente".
En este sentido, Wilkerson sugiere que en "esta guerra de elección hay algo más" que trasciende el enfrentamiento con la República Islámica y que muchos desconocen, incluido el propio presidente estadounidense Donald Trump. No obstante, señala que algunos planificadores en el Pentágono sí que serían conscientes de esa dimensión "geoestratégica de enorme importancia".
"Ni siquiera estoy seguro de entenderla del todo, pero si nos remontamos a imperios anteriores, cuando el verdadero poder —cultural, tecnológico, económico, militar y de otro tipo— se encontraba en Oriente, vemos que una de las formas en que esos imperios derrotaban a otros imperios era desplazando el comercio marítimo hacia el interior, ya que el comercio marítimo se estaba volviendo simplemente demasiado caro para ellos", continuó.
- Aunque las hostilidades, tras casi 40 días de duración, dieron lugar a una tregua entre Estados Unidos e Irán el pasado 7 de abril, las tensiones se mantienen en máximo nivel, debido al fracaso de las negociaciones de paz, el intercambio de ataques verbales y al bloqueo naval mutuo a buques comerciales entre el golfo Pérsico y el mar Arábigo.