El canciller alemán, Friedrich Merz, enfrentado a una serie de consecuencias en medio de la creciente tensión con Washington, intenta apaciguar la ira del presidente estadounidense, Donald Trump, informó el martes Politico.
"Tras un peligroso choque con Washington, el canciller vuelve a la táctica habitual de decir cosas que al presidente de Estados Unidos le gusta escuchar", señala el medio.
La publicación fue precedida por un conflicto abierto entre Trump y Merz. La semana pasada, el canciller alemán dijo que las autoridades iraníes están "humillando" a EE.UU. y demostrando que son "evidentemente más fuertes de lo que se pensaba". Asimismo, indicó que se sentía "desilusionado" por el enfoque que adoptaron EE.UU. e Israel contra Irán.
Por su parte, el jefe de la Casa Blanca lo acusó de no entender la situación y amenazó con retirar del país a "mucho más de 5.000" militares estadounidenses. Además, la Casa Blanca anunció que elevará hasta el 25 % los aranceles a automóviles y camiones procedentes de la Unión Europea.
Ante tales amenazas, Merz "ha ofrecido una respuesta sorprendentemente conciliadora: Trump, en esencia, tiene razón", indica el periódico.
En una entrevista, Merz sostuvo que las acciones de Trump son provocadas por la oposición de la UE de firmar el acuerdo comercial logrado el verano de 2025 entre Bruselas y Washington en Turnberry, Escocia.
"[Trump] quiere golpear a toda Europa. Y, dicho francamente, en este punto tiene cierta razón al sentirse algo decepcionado de que en la Unión Europea todavía no hayamos llegado a una conclusión con el acuerdo de Turnberry, que se cerró el año pasado, en agosto, en Escocia. Hasta hoy sigue habiendo resistencia a ese acuerdo en el Parlamento Europeo", dijo.
Según el canciller, Trump "se está impacientando". "Del lado europeo se siguen formulando nuevas condiciones una y otra vez, y no lo hemos firmado. Los estadounidenses ya lo tienen listo y los europeos no. Por eso deseo que aquí lleguemos lo antes posible a un acuerdo", agregó.
"Sabemos que esta es una situación difícil. No compartimos la valoración de fondo de que los aranceles sean algo bueno. Pero tenemos que convivir con el hecho de que Estados Unidos y el Gobierno estadounidense actualmente lo ven de otra manera. Así que hay que esforzarse por encontrar soluciones", continuó Merz.
En este contexto, aseguró que tendrá posibilidades de discutir la situación con Trump. "Tendremos oportunidades de hablar entre nosotros. Este año todavía nos veremos varias veces. Hay algunas fechas ya fijadas", dijo.