El electo primer ministro de Hungría, Péter Magyar, ya enfrenta tensiones con la Comisión Europea por los fondos europeos que permanecen congelados desde el Gobierno de Viktor Orbán, informa Politico.
Se trata de los 10.400 millones de euros del fondo europeo de recuperación pospandemia del coronavirus, que Bruselas había bloqueado alegando supuestas deficiencias en el Estado de derecho y la corrupción.
La Comisión propone que Hungría solicite solo las subvenciones, 6.500 millones de euros que no requieren reembolso, mientras que Budapest quiere acceder también a 3.900 millones en préstamos con intereses favorables.