La suma que JP Morgan ofreció para librarse del litigio por el 'esclavo sexual' de una ejecutiva

Personas familiarizadas con el asunto afirman que la oferta del banco equivale a menos de dos años de la compensación del denunciante.

JP Morgan Chase ofreció un millón de dólares para llegar a un acuerdo por las denuncias de agresión sexual y acoso presentadas por un exbanquero de inversiones, semanas antes de que este interpusiera una demanda con acusaciones explícitas, según informaron a The Wall Street Journal personas familiarizadas con el asunto.

El denunciante, identificado como Chirayu Rana, volvió a presentar su demanda en un tribunal estatal de Nueva York después de que esta fuera retirada durante una semana. Denunció que una compañera, Lorna Hajdini, ejecutiva de 37 años, lo había convertido en su 'esclavo sexual' y que sus compañeros en el mayor banco del país lo habían sometido a discriminación racial.

En un comunicado, un portavoz de JPMorgan afirmó: "Intentamos llegar a un acuerdo para evitar los costes de tiempo y dinero que conlleva un litigio y para apoyar a un empleado que se veía amenazado precisamente por el daño a su reputación que ahora se está produciendo. Seguimos creyendo que estas acusaciones carecen de fundamento y que la nueva información que ha salido a la luz tras la presentación pública no hace más que reforzar esa conclusión".

Pagar para evitar problemas

Según las fuentes, la oferta de JP Morgan de llegar a un acuerdo por un millón de dólares, equivalente a menos de dos años de la indemnización de Rana en el banco, buscaba evitar ese escenario. Indicaron que Rana la rechazó y pidió más dinero en el marco de esas conversaciones.

Anteriormente, los abogados de Hajdini afirmaron que ella "niega categóricamente las acusaciones" y que "nunca participó en ninguna conducta inapropiada con esta persona y ni siquiera ha estado en el lugar donde supuestamente ocurrió la agresión sexual", según declararon.

El diario afirmó que el intento de JP Morgan de resolver las denuncias de Rana ofrece una ventana a un mundo poco visible de negociaciones por acusaciones sensibles planteadas por empleados y expone el complejo cálculo al que se enfrentan las empresas. Añadió que muchas empresas optan por pagar, incluso sin sustento, para evitar disputas prolongadas en público.