La pintoresca localidad bávara de Vilseck, en Alemania, se prepara para el posible fin de décadas de convivencia con tropas estadounidenses, tras la decisión del presidente Donald Trump de retirar al menos 5.000 efectivos, informa Reuters.
Vilseck ha alojado fuerzas estadounidenses desde el final de la Segunda Guerra Mundial y podría ser una de las localidades más afectadas. Aunque no se han confirmado detalles sobre las unidades afectadas por la orden, se espera la salida del Segundo Regimiento de Caballería Stryker.
"Las consecuencias serían dramáticas", declaró el nuevo alcalde de la ciudad, Thorsten Graedler, quien asumió el cargo esta semana enfrentándose a la posibilidad de que se pierdan miles de empleos. Señaló que dicha base es una de las mayores fuentes de trabajo de la zona.
Vital para la economía local
Graedler explicó que, con los años, la presencia de la base —que ofrece miles de empleos bien pagados a la población local y garantiza un flujo constante de clientes para los negocios de la zona— ha generado una dependencia, cuyos riesgos se están empezando a notar. "Toda nuestra ciudad de Vilseck depende en gran medida del área de entrenamiento militar", afirmó.
"Pubs, restaurantes, talleres, supermercados", mencionó Graedler como ejemplo de los sectores que dependen de esa fuente de ingresos. Reuters señala que el regimiento es la única brigada de combate permanente en Alemania, por lo que el impacto local de su posible salida sería mayor.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, comentó el sábado la retirada de unos 5.000 soldados de Alemania, anunciada previamente por el Pentágono, indicando que serán muchos más soldados. "Vamos a recortar mucho, y el recorte será mucho mayor que 5.000", indicó a los periodistas sin dar más detalles.
Movimiento "previsible"
El viernes de la semana pasada, el portavoz principal del Departamento de Guerra, Sean Parnell, detalló que se espera que la retirada se complete entre los próximos 6 o 12 meses. Mientras, altos funcionarios estadounidenses indicaron, bajo condición de anonimato, que se trata de una señal del descontento de Trump con el nivel de asistencia que los aliados europeos han ofrecido a EE.UU. en su ofensiva contra Irán.
Por su parte, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, subrayó que la presencia de tropas de EE.UU. en el país europeo sigue siendo estratégica para ambas partes. Señaló, no obstante, que el movimiento "era previsible" y enmarcó la decisión en una reducción más amplia del despliegue estadounidense en Europa.
- El Ejército estadounidense mantiene una presencia masiva en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. Según el Pentágono, en diciembre del año pasado había más de 36.000 soldados en servicio activo destinados en bases de todo el país europeo, junto con casi 1.500 reservistas y 11.500 civiles. También alberga las sedes del Comando Europeo y del Comando Africano de EE.UU., y su base aérea de Ramstein es un centro clave para las operaciones estadounidenses.



