La Justicia israelí ha acusado a tres soldados y a un civil de haber espiado para Irán cuando eran menores de edad, informan medios locales.
Según la acusación, los sospechosos, que fueron detenidos en marzo, mantenían contactos con los servicios de inteligencia del país persa. A petición de estos, tomaron fotografías de diversos lugares en todo Israel, incluida la escuela técnica de la Fuerza Aérea, donde estudiaban. Además, participaron en actos vandálicos.