Los fuertes vientos de las últimas horas han obligado al crucero MV Hondius —donde hay un brote de hantavirus— a atracar en el puerto de Granadilla de Abona, en la isla española de Tenerife, por el "tiempo mínimo imprescindible".
Según la prensa local, el crucero estaba fondeado pero las condiciones meteorológicas adversas obligaron al cambio de planes para garantizar la seguridad de los tripulantes y agilizar el último desembarque, que permitirá la repatriación del buque hacia Países Bajos. "El fuerte viento y el oleaje hacían más seguro realizar así el desembarque de los pasajeros y el trabajo de los equipos de evacuación", explicó en X la ministra de Sanidad de España, Mónica García.
