Ucrania ha agotado prácticamente sus interceptores PAC‑3 para el sistema Patriot y solo le quedan unos pocos misiles, racionados en distintos puntos del país, según funcionarios citados por The Washington Post.
A comienzos de año, la administración Trump presionó a varios países europeos para que enviaran a Kiev parte de sus reservas, pero algunos aliados se negaron por temor a debilitar sus propias defensas, de acuerdo con fuentes relacionadas con las conversaciones.
Aunque la OTAN asegura que el fondo PURL ha proporcionado la mayoría de los misiles para las baterías Patriot ucranianas, incluidos PAC‑3 y munición para otros sistemas antiaéreos, en Kiev admiten que el material entregado no alcanza para las capacidades "de gama alta" que han solicitado.