EE.UU.rechazó la propuesta de paz presentada por Irán la semana previa porque no fue una "carta de rendición", aseguró esta jornada el viceministro iraní de Asuntos Exteriores para Asuntos Políticos, Kazem Gharibabadi.
"Cuando la parte que ha participado directamente en la guerra, el bloqueo, las sanciones y las amenazas mediante la fuerza bruta rechaza la respuesta de Irán únicamente porque no es una carta de rendición, queda claro que el problema principal no es la paz, sino la imposición de la voluntad política a través de amenazas y presiones", escribió el alto funcionario en sus redes sociales, según reseña PressTV.
En su opinión, en lugar de apostar por el fin del conflicto, Washington pretende imponer su voluntad por medio de la presión y la intimidación. "La verdadera paz no puede construirse con un discurso de humillación, amenazas y ajustes de cuentas coercitivos", apuntó.
Reiteró asimismo que "la República Islámica de Irán ha enfatizado principios claros: el cese permanente de la guerra y su no repetición, la compensación por los daños, el levantamiento del bloqueo, la eliminación de las sanciones ilegales y el respeto a los derechos de Irán", asuntos que se han presentado como condiciones irreductibles para poner fin a la guerra desatada en su contra por EE.UU. e Israel en febrero pasado.
"Estas no son exigencias maximalistas, son los requisitos mínimos de cualquier acuerdo serio y sostenible, en consonancia con la Carta de las Naciones Unidas, para poner fin a una crisis que comenzó con el recurso ilegal a la fuerza", puntualizó.
Alto al fuego en la cuerda floja
Por otro lado, Gharibabadi acusó a la Casa Blanca de tener una postura ambigua en torno a la conclusión del conflicto, pues sigue manteniendo el bloqueo contra los puertos iraníes, ha intensificado las sanciones contra la nación persa y continúa brindando cobertura "política y militar a un régimen –Israel– que es la fuente de la agresión y la inestabilidad" en la región. "Tal enfoque no es negociación: es la continuación de una política de coerción con retórica diplomática", concluyó.
De su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, reconoció el lunes que el alto al fuego acordado con las autoridades iraníes es frágil y lo comparó con un enfermo ingresado en una unidad de cuidados intensivos con pocas probabilidades de supervivencia.
A ese respecto estimó en 1 % las probabilidades de que se mantenga el cese de las hostilidades entre Washington y Teherán. "Yo diría que el alto el fuego está en soporte vital masivo, donde el médico entra y dice: 'Señor, su ser querido tiene aproximadamente 1 % de posibilidades de vivir'", expresó.
En adenda, el político republicano calificó la más reciente propuesta de Irán para poner fin al actual conflicto en Oriente Medio como "un pedazo de basura" y afirmó que "ni siquiera" terminó de leerla. "Dije que no iba a perder el tiempo leyéndola", aseveró. Este martes insistió en las amenazas abiertas. "O hacen lo correcto o terminaremos el trabajo", dijo.