Estados Unidos busca dominar los mercados energéticos mundiales y ni siquiera oculta ese objetivo, plasmado en uno de sus documentos doctrinales donde se proclama esa necesidad directamente, declaró el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, en entrevista con RT.
Así, una de las metas fue sacar a los gigantes energéticos rusos, como Lukoil y Rosneft, de todos los negocios internacionales, sostuvo. Otros ejemplos son los operativos de Washington en Venezuela e Irán, agregó.
"Ahora ya nadie recuerda que la operación que llevó a cabo EE.UU. tenía como objetivo desmantelar el narcotráfico que, supuestamente, dirigía el presidente Maduro. Ahora todos hablan abiertamente de que Venezuela coopera con EE.UU. Su empresa petrolera nacional organiza sus actividades futuras en coordinación con EE.UU.", señaló Lavrov.
"El estrecho de Ormuz, la agresión contra Irán, se inició porque, según lo afirmó el presidente Trump, Irán llevaba 47 años aterrorizando a todos. Pero hasta el 28 de febrero de este año el estrecho de Ormuz estaba abierto para todos y todo el mundo utilizaba esa arteria que garantizaba —creo— una quinta parte del suministro de todos los recursos energéticos a los mercados mundiales", continuó.
Ahora que Washington exige a Teherán que reabra la importante vía marítima, Lavrov recordó que el estrecho "no estaba cerrado", y dijo que por eso "siempre es importante ver las causas iniciales" de lo ocurrido.
Los estadounidenses, además, aspiran a "quitarle a Ucrania el gasoducto de tránsito de Rusia a Europa para controlar también esos conductos", añadió. "Así que el objetivo [de EE.UU.] de hacerse con todas las rutas energéticas que tengan la más mínima importancia queda totalmente claro", concluyó.