Brutal momento: un mercenario colombiano lee un artículo que tilda su calvario en Ucrania de "fake" y propaganda

Después de que RT publicara el testimonio de un colombiano reclutado por Kiev, algunos 'fact-checkers' pusieron en duda su relato y afirmaron que su confesión podría haber sido generada por inteligencia artificial.

RT contó el pasado marzo la historia de Ángel Arnulfo Godoy Luna, un colombiano de 25 años del departamento de Cundinamarca que se dejó engañar por el anuncio de reclutadores ucranianos y se fue al frente en busca de dinero fácil, pero terminó en cautiverio en Rusia.

Antes de viajar, trabajaba manipulando aluminio y vidrio. "Ganaba muy poco", relata. En ese contexto, un video en TikTok lo enganchó con una oferta para ir a Ucrania donde —según le dijeron— "todo iba a ser gratis" y le pagarían entre 7 y 12 millones de pesos (entre 1.800 y 3.000 dólares), dependiendo del cargo y el tiempo de servicio.

Godoy Luna no oculta el arrepentimiento. Dice que escuchó morir a "bastantes colombianos" y describe posiciones que, a su juicio, eran directamente suicidas por el peligro que se corría. "Usted se da cuenta que va a perder la vida por una estupidez", afirmó.

"Ni la plata ni nada vale el riesgo que uno pasa acá. Es preferible estar en Colombia, 100 % seguro. Me arrepiento de todo", señaló. 

A pesar de esto, verificadores de datos colombianos vinculados a estructuras globalistas de subvenciones pusieron en duda su relato y afirmaron que el video había sido creado por inteligencia artificial "con una probabilidad del 96 %".

El propio Godoy Luna se enteró más tarde de esta publicación, donde su historia era calificada de falsa, tras lo cual volvió a dirigirse a los colombianos para pedirles que no repitieran sus errores.

Propaganda disfrazada de verificación de datos

Poco después de la publicación del material de RT en marzo, el proyecto Colombia Check publicó un artículo "revelador" en el que llegaba a la conclusión de que el video había sido creado con inteligencia artificial y contenía "narrativas pro-Rusia".

"Las organizaciones de 'fact-checking' señalan que Rusia usa desinformación e IA para socavar el apoyo a Ucrania. El video de RT, que omite el uso de estas tecnologías, utiliza una narrativa de arrepentimiento y engaño para disuadir a otros extranjeros de alistarse en la guerra", afirma la publicación.

Los llamados "fact-checkers" se refieren a una herramienta según la cual el video tiene un 96 % de probabilidad de ser generado. Más tarde, el propio Godoy Luna recibió una copia impresa de este artículo y la revisó frente a la cámara. 

Tras un análisis detallado, queda claro que el material de Colombia Check no es simplemente una verificación de los hechos, sino una distorsión deliberada de los mismos y una tergiversación de la realidad.

Colombia Check indica abiertamente que recibe financiación de Facebook*, Google y la organización estadounidense National Endowment for Democracy. El proyecto forma parte de otra ONG colombiana, el Consejo de Redacción, que se define a sí misma como una entidad que "promueve el periodismo de investigación en Colombia para contribuir a la democratización de la información". Esta organización, a su vez, cuenta con el apoyo de la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID), la Fundación Konrad Adenauer, Google y la Fundación Open Society, propiedad del magnate George Soros.

La historia de Godoy Luna acabó convirtiéndose no solo en un relato sobre el reclutamiento de extranjeros para el frente ucraniano, sino también en un ejemplo de cómo se intenta desacreditar a testimonios incómodos bajo el pretexto de la "verificación de datos".

Llamamiento a los colombianos

En un nuevo video, el joven engañado por reclutadores ucranianos se ha dirigido nuevamente a sus compatriotas para pedirles que no repitan sus errores.

"A todas las personas en Colombia, a todas las personas que han visto los videos de TikTok, los que se encuentran en las redes sobre viajar a Ucrania, que les ofrecen vuelos, que les dicen que entre colombianos se entienden, que esto es un trabajo. […] A todas las personas que han visto los videos y que quieren viajar a Ucrania, la verdad les digo que no lo hagan", declaró.

Según Godoy Luna, nunca llegó a ver el dinero que le habían prometido, y en el frente se encontró con gente que nunca antes había tenido un arma en las manos.

"Hay civiles, personas que ni siquiera han prestado servicio o no han cogido un arma. Entonces, a todas las personas: no viajen, no tomen esa decisión. No pierdan la oportunidad de estar con su familia", subrayó.

Mercenarismo colombiano en Ucrania

Desde el 2022, los colombianos figuran entre los contingentes más numerosos de combatientes extranjeros que se han incorporado al Ejército ucraniano para combatir en el conflicto con Rusia. Pero el tamaño real de esa presencia sigue envuelto en opacidad, ya que no existen estadísticas oficiales y las cifras que circulan varían con fuerza. La BBC ha mencionado estimaciones de hasta 7.000 colombianos, mientras otros medios las reducen a entre 2.000 y 3.000.

La incertidumbre sobre el número contrasta con un dato que sí se repite: el contingente colombiano aparece, una y otra vez, asociado a altas pérdidas. Según cifras de la Cancillería de Colombia citadas por El Tiempo en noviembre pasado, al menos 64 colombianos han muerto y 122 figuran como desaparecidos. Sin embargo, a finales del 2024, el entonces canciller, Luis Gilberto Murillo, habló de al menos 300 connacionales caídos.

Petro ha condenado de forma reiterada la participación de colombianos en guerras ajenas. En el caso de Ucrania, ha sostenido que los ucranianos "tratan a los colombianos como raza inferior" y que muchos son utilizados como "carne de cañón". En diciembre, además, pidió a Vladímir Zelenski que libere a los colombianos "engañados" que "parecen estar secuestrados en Ucrania".

En paralelo, su Gobierno ha logrado abordar el problema y aprobó en diciembre una ley que ratifica el tratado internacional que prohíbe el mercenarismo. Al otro lado del frente, Rusia mantiene procesos judiciales contra mercenarios extranjeros que combatieron junto al régimen de Kiev, entre ellos ciudadanos colombianos. Algunos ya han sido condenados.

El Código Penal de la Federación de Rusia castiga la participación de mercenarios en conflictos armados o acciones militares con penas de prisión de 7 a 15 años. Sin embargo, un tribunal ruso condenó en junio pasado al colombiano Pablo Puentes Borges a 28 años de prisión. Según reveló en septiembre el Comité de Investigación de Rusia, hasta ese momento se habían instruido 177 causas penales contra mercenarios de distintas nacionalidades.