La visita a China del presidente de EE.UU., Donald Trump, esta semana, dista de ser un simple encuentro protocolar. Si bien la relación entre Washington y Pekín sigue estando marcada por una profunda tensión y una competencia que permea prácticamente todos los sectores, ambas naciones reconocen, cada vez con mayor claridad, que una confrontación entre ellas tendría consecuencias devastadoras.
El viaje de Trump al gigante asiático representó la primera visita de un presidente estadounidense a China en ocho años. En ese contexto, Xiang Lanxin, profesor de la Universidad Normal del Este de China e investigador del Centro Stimson en Washington, analiza la fundamentación ideológica de la postura de Trump, la cual contrasta significativamente con la de Joe Biden, así como sus posibles consecuencias en el tablero mundial.
Ficha de negociación
El experto señala que para ambos países la economía es, sin duda, una ficha de negociación. Según Xiang, China busca menos restricciones, un mayor acceso al mercado y, quizás, una reducción de barreras en el sector de alta tecnología.
"El ambiente es competitivo, pero a juzgar por el estado de ánimo en Washington, el equipo de Trump se muestra mucho más conciliador que la Administración Biden, incluso en el sector de alta tecnología", agrega, y explica que el enfoque en el que pequeños mercados están protegidos por altos aranceles, no es algo que la Casa Blanca actual vea con buenos ojos.
"Se dan cuenta de que no funcionará, ya que la administración está fuertemente influenciada por la industria tecnológica, particularmente en los campos de los semiconductores y las tecnologías de vanguardia […] La historia demuestra que es imposible frenar la expansión de la tecnología a través de las fronteras", asegura.
Cuestiones claves
Además, destaca las dos cuestiones claves para Trump en su relación con China. La primera es cómo estabilizar la situación en el estrecho de Taiwán, que bajo Biden se vio seriamente alterada después que el entonces presidente hiciera una serie de declaraciones que se desviaban del 'principio de ambigüedad estratégica' respecto a la isla, bajo el cual, recuerda el analista, EE.UU. reconoce la integridad territorial de la República Popular China, pero mantiene relaciones diplomáticas con Taipéi. "Para China, el asunto es de ambigüedad estratégica", agrega.
La segunda es "la idea favorita de Trump, del 'gran triángulo' Moscú-Pekín-Washington. Me parece que se lo toma en serio", opina el académico. De acuerdo con Xiang, el único experto en política exterior al que Trump realmente escuchaba era Henry Kissinger, quien le aconsejó en su primer mandato: "Si este triángulo se hace estable desde un punto de vista estratégico, todo lo demás es secundario, incluida la Unión Europea". En este sentido, Xiang recuerda una famosa cita de Kissinger que a Trump tanto le gusta:
"'¿Qué socio es el más difícil? No un rival, sino un aliado'".
Errores de cálculo
Para el profesor, es poco probable que Pekín se interponga en la formación de dicho triángulo. Sin embargo, apunta que "no se trata de China, sino de la Unión Europea. Su existencia impide tal escenario". "¿Presionará Trump a la UE para que reconsidere sus decisiones? Yo diría que la UE ha cometido grandes errores de cálculo, al menos desde la Administración Biden, en sus evaluaciones de Rusia y China, así como del sistema económico internacional y el orden mundial", añade.
En ese contexto afirma que, con respecto a China, los países europeos esperaban capitalizar la postura ideológica de Biden, quien buscaba revitalizar un esquema similar al de la Guerra Fría para asegurar la posición e influencia de EE.UU. en el ámbito global.
Sin embargo, no contemplaban la posibilidad del retorno de Trump. "Pensaban que era una anomalía aislada, y ahora la situación les resulta bastante incómoda; se encuentran atrapados entre dos bandos", sostiene.
Asimismo, recuerda que, en paralelo, han dañado gravemente sus relaciones con Rusia. "Como resultado, la UE se verá obligada a reconsiderar seriamente su posición. Tendrán que replantearse sus relaciones con Rusia", vaticina.
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