La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, descartó este lunes que la entrega de dos exfuncionarios del estado de Sinaloa a la Justicia de EE.UU. represente un problema para su Gobierno.
"Fue una decisión de ellos, entregarse y no hay ningún riesgo, ninguno", afirmó la mandataria en conferencia de prensa, luego de que se confirmara que Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa; y Enrique Díaz Vega, exsecretario de Finanzas y Administración de la misma entidad, ya se encuentran detenidos en EE.UU.
Quienes escriben de un "narcogobierno" son las plumas del viejo régimen: presidenta Claudia Sheinbaum. Señala que no hay pacto criminal, como sostienen algunos. pic.twitter.com/fS1P34rhVB
— JorgeArmandoRocha (@JorgeArmandoR_) May 18, 2026
Ambos forman parte de la lista de 10 políticos mexicanos sobre los cuales el Departamento de Justicia de EE.UU. solicitó orden de detención y extradición a fines de abril, en el inicio de una causa judicial internacional que provocó tensión diplomática entre ambos países, ya que Sheinbaum advirtió que no había pruebas contra los imputados.
Un periodista consultó a la presidenta si, a partir de los testimonios que estos exfuncionarios brinden a la justicia estadounidense, el partido oficialista de México, Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), puede ser declarado una "organización terrorista" debido a sus supuestos vínculos con el narcotráfico, ya que la mayoría de los acusados son militantes de esta fuerza.
"No, ningún riesgo", respondió la mandataria.
También desmintió a quienes aseguran que los gobiernos de Morena no han detenido a narcotraficantes, ya que durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) fueron capturados 39 líderes delictivos relevantes, en tanto que durante su gestión esa cifra ya asciende a 52, entre un total de 672 presuntos narcos procesados.


