Anna María Vicente Oset, una mujer de 55 años conocida como 'Anita, la Fantástica' y calificada como "la mayor estafadora de España", se dio a la fuga y la Justicia española emitió una orden de captura en su contra por timar a miles de víctimas por un monto que podría ascender hasta 7 millones de euros.
De acuerdo con Ok Diario, la Audiencia Provincial de Madrid dictó una orden de busca y captura de Vicente Oset luego que la mujer no se presentara al juicio en su contra el pasado 7 de mayo. Desde entonces nadie sabe de su paradero. En el caso también está involucrado su esposo, Eduardo García Unibaso, quien también aparece señalado en las estafas como socio de la empresa, cómplice, administrador y colaborador para ejecutar los delitos.
Anna María y Eduardo han realizado estafas durante la última década a través de la venta de paquetes de viajes falsos con entradas para el Mundial de Motociclismo GP, otros eventos deportivos, viajes a la isla de La Palma para visitar las zonas del volcán, giras a Disneylandia y vacaciones tradicionales. Una vez realizada la venta se quedaban con el dinero y dejaban a los turistas sin nada. Para ello creo varias agencias de viajes con los nombres de 'Tierra, Mar y Aire' y 'Grupo Furious', además de 'Aúpa Travellers'.
La Fiscalía, agrega el mencionado medio, señala en la acusación que en 2020 los acusados hicieron creer a sus víctimas que su agencia de viajes, 'Aúpa Travellers', formaba parte de la reconocida Corporación Empresarial Globalia, dedicada al turismo, y que tenían acuerdos con destacadas compañías deportivas como Dorna Sport S.L, empresa organizadora de los campeonatos de Moto GP a nivel mundial.
Según La Sexta, el historial delictivo de la procesada, que se enfrenta a una pena de 9 años de cárcel, comenzó años atrás, cuando ejerció como responsable de la contabilidad en una fábrica durante 12 años. En esa etapa, un tribunal acreditó que Anna desvió un total de 257.645 euros de la empresa. Por este crimen recibió una condena de nueve meses de prisión, una pena que no implicó su ingreso efectivo en la cárcel.
Tras ese primer altercado judicial, la acusada fundó su primera agencia de viajes en 2011. A través de este negocio consolidó un método ilícito basado en la oferta de destinos exóticos a precios atractivos.
Una mujer "confiable"
La mujer, que se mostraba confiable, segura y con voz amable, exigía el pago por adelantado de los clientes bajo promesas que no se cumplían, lo que desencadenó decenas de denuncias públicas e incluso su aparición en un programa televisivo de Antena 3 donde aseguró que "nunca" había estafado a nadie.
Para ganar confianza de sus clientes, la estafadora se hacía pasar por una gran empresaria del sector turístico, e incluso llegó a tener un puesto en la feria del turismo de España. Además, se mostraba en sus perfiles de redes sociales con fotos junto a políticos y empresarios reconocidos. Incluso, se enviaba flores a sí misma para fingir que se las mandaban personas adineradas agradecidas por su supuesto trabajo.
Aunque llegó a ser condenada por sus estafas previas, en dos ocasiones, la mujer logró eludir la cárcel tras alcanzar acuerdos económicos con sus víctimas durante los juicios, por lo que las penas quedaban reducidas a multas y algunos meses de prisión que nunca cumplía porque el beneficio procesal suspendía la privativa de libertad.