El actor español Javier Bardem acusó al presidente estadounidense, Donald Trump, así como al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de encarnar lo que calificó como "masculinidad tóxica", cuyos efectos no solo los resienten las mujeres sino también los países que son objeto de las agresiones militares ejecutadas por Washington y Tel Aviv.
"Hay un promedio de dos mujeres asesinadas al mes por sus exmaridos o exnovios. Es horrible, esa cantidad de mujeres asesinadas. Es increíble y de alguna manera lo hemos normalizado. O sea, ¿estamos locos? ¿Estamos matando mujeres porque algunos hombres creen que son de su propiedad?", declaró sobre la violencia machista en España, en la víspera en un encuentro con medios desde el Festival de Cannes, a donde acudió para promocionar su más reciente cinta, 'The Beloved'.
En ese contexto, el intérprete aseguró que "ese problema también afecta al señor Trump […] y al señor [Benjamín] Netanyahu", aunque la toxicidad masculina de esos líderes – a los que irónicamente les atribuyó "mucho valor"– se traduciría en bombardeos "hasta la muerte" de poblaciones enteras.
"Esos hombres con mucho valor que dicen: 'Mi pene es más grande que el tuyo y te voy a bombardear hasta la muerte'. Es un comportamiento masculino tóxico […]. Así que sí, tenemos que hablar de ello. Y lo estamos hablando porque, afortunadamente, ahora somos más conscientes", sostuvo.
Alzar la voz contra el genocidio
De conformidad con su posición histórica, Bardem aprovechó el escenario de Cannes para instar a las celebridades a denunciar el "genocidio" que perpetra Israel contra el pueblo palestino en Gaza pese al temor de ser vetadas dentro de la industria, pues a pesar de ello, la percepción sobre ese asunto ha comenzado a cambiar y la gente ha empezado a alzar la voz.
A ese respecto, afirmó que "todos están empezando a darse cuenta —gracias a la generación más joven, que es más consciente de las situaciones–" y gracias a las pantallas, de que el genocidio "es inaceptable".
"Esto no tiene justificación. No hay razón ni explicación para este genocidio. Por lo tanto, creo que está ocurriendo todo lo contrario. Creo que quienes elaboran las llamadas listas negras quedarán al descubierto y serán ellos quienes sufran las consecuencias, al menos a nivel público y social. Y esto supone un cambio trascendental", valoró.
A su parecer, se puede "luchar contra ello", "intentar justificarlo" o explicarlo, pero quien lo justifica con su silencio, avala el genocidio. "Para mí, esos son hechos", completó.