La empresa japonesa Ota Seiki multiplicó este año los pedidos de 'Monster Wolf', una serie de terroríficos lobos robots diseñados para ahuyentar animales salvajes, en medio del aumento de ataques de osos en zonas pobladas de Japón. La compañía ya ha distribuido más de 380 unidades y actualmente enfrenta una espera de instalación de entre dos y tres meses, recogen medios locales.
El dispositivo detecta animales mediante sensores infrarrojos y los intimida con 50 tipos de sonidos de gran volumen, similares a los de obras de construcción, además de luces LED de alta intensidad. Su desarrollo comenzó en 2016 para ayudar a agricultores afectados por daños causados por ciervos, aunque su uso ya se extendió a obras de construcción y campos de golf.