Las fuerzas armadas de Ucrania atacan por tercer día la planta nuclear de Zaporozhie, que forma parte de las centrales nucleares de Rosatom, la corporación estatal rusa de energía atómica, informó este lunes la entidad.
Se trata de la mayor central nuclear en Europa. Tras los ataques no se han registrado heridos, ni tampoco daños que afectaran el funcionamiento de las instalaciones principales. El nivel de radiación en la zona se mantiene dentro de la norma.
Actualmente, inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) se encuentran en la planta y ya han visto el taller de transporte, atacado el domingo pasado.
Como asegura la entidad, los ataques del régimen de Kiev tienen por objetivos "desestabilizar la situación" y "complicar el funcionamiento de la estación, crear riesgos adicionales para el personal y aumentar la presión psicológica sobre los empleados".
A pesar de lo anterior, se garantiza la seguridad de la planta "en su totalidad".


