El diálogo entre Irán y Estados Unidos no significa la capitulación de Teherán, declaró el lunes el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, en su cuenta de X.
"El diálogo no significa rendición", escribió el mandatario.
Según precisó Pezeshkian, la República Islámica "entra en el diálogo con dignidad, firmeza y preservando los derechos del pueblo, y de ninguna manera retrocederá en los derechos legítimos del pueblo y del país".
"Actuaremos con lógica y con todas nuestras fuerzas, hasta las últimas consecuencias, al servicio del pueblo y en defensa de los intereses y la dignidad de Irán", resumió.
Posiciones firmes
Una fuente cercana al equipo negociador iraní aseguró este lunes que todavía persisten "diferencias fundamentales" con Washington sobre las condiciones para poner fin a la guerra. Según la agencia iraní Tasnim, Teherán considera que, pese a "algunos cambios" en la nueva propuesta estadounidense, EE.UU. mantiene posiciones marcadas por la "codicia y la falta de realismo".
La misma fuente afirmó que Irán "no abandonará sus posiciones firmes" respecto al levantamiento de sanciones y la devolución "transparente y definitiva" de activos bloqueados. Además, rechazó las exigencias nucleares de Washington y sostuvo que vincular el fin de la guerra con ese tema constituye una "excusa política" contraria a los derechos del pueblo iraní, aunque reiteró que Teherán "no tiene intención alguna de fabricar armas nucleares".


