El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, protagonizó un incidente con agentes de seguridad chinos durante la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a Pekín la semana pasada, según recoge The Daily Beast.
Se precisa que a Bessent le obstruyeron el paso frente al Gran Palacio del Pueblo, momentos antes del banquete de Estado el pasado jueves. Los guardias de seguridad le indicaron al secretario del Tesoro que no llevaba visible la insignia de acreditación necesaria para acceder al recinto. Tras una breve conversación, un asistente le entregó a Bessent un objeto —presumiblemente la identificación— y el alto funcionario fue autorizado a entrar.
Asimismo, horas antes, guardias de seguridad chinos se negaron a permitirle el acceso con su arma a un agente del Servicio Secreto de EE.UU. al recinto del Templo del Cielo, en Pekín, mientras se esperaba la llegada de Donald Trump y del líder del gigante asiático, Xi Jinping.