El ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Fernando Aramayo, declaró este lunes que no está en discusión una posible renuncia del presidente Rodrigo Paz, en medio de la ola de protestas que se adentra en su tercera semana y ha derivado en bloqueos y choques en el centro de La Paz y en El Alto.
"No va a haber una renuncia del presidente Rodrigo Paz. Me ha parecido hasta absurdo que algunos medios de comunicación me llamen y me digan: '¿Es verdad que ya va a haber la renuncia, que se está pensando en una salida del país?' No va a renunciar ni el presidente Rodrigo Paz ni su Gabinete. Eso no va a suceder", dijo en una entrevista con el programa ON – Otra Noche con Sissi.
Tras asegurar que el Gobierno está dispuesto a dialogar con los sectores movilizados, siempre y cuando "depongan" actitudes violentas, el canciller advirtió a quienes infringen la ley que "van a tener que responder" ante la justicia.
"No se va a negociar ningún espacio de poder bajo presión, no se va a negociar el delito, el crimen. Entonces, quienes están infringiendo este tipo de acciones van a tener que responder ante la norma. Quienes quieran sentarse a negociar con el Gobierno y a dialogar, pero deponiendo actitudes que están yendo en contra de la vida, como bloqueos que no dejan pasar medicinas, alimentos, oxígeno, en tanto esas actitudes no se depongan, tampoco vamos a dialogar con esos actores", agregó Aramayo.
Al mismo tiempo, defendió que el Gobierno ha suscrito "grandes e importantes acuerdos" tras jornadas de hasta 14 horas, en un contexto en el que —dijo— se atiende a una población "desatendida durante décadas por quienes ahora quieren tomar el poder por la fuerza".
- La crisis en Bolivia se agudiza, luego de semanas de protestas, bloqueos y movilizaciones contra la Administración de Rodrigo Paz. La Paz y El Alto se mantienen como los principales focos de conflicto, mientras crece la presión callejera sobre el Gobierno y persiste el riesgo de nuevos episodios de violencia.
- Este lunes, las movilizaciones, impulsadas principalmente por sectores obreros y sociales, derivaron en disturbios, bloqueos y choques en distintos puntos del centro paceño y de El Alto.