Los ataques de las fuerzas ucranianas contra la central nuclear de Zaporozhie equivalen a jugar con fuego, y Rusia denunciará este "desafío colosal" ante las respectivas instancias internacionales, declaró el director general de Rosatom, Alexéi Lijachov.
"Las Fuerzas Armadas de Ucrania están jugando con fuego, y quiero subrayar una vez más: las miles de toneladas de combustible que se encuentran en la central nuclear de Zaporozhie superan decenas de veces la cantidad de materiales que había en la central nuclear de Chernóbil", advirtió Lijachov durante un encuentro con periodistas en Pekín. "Vamos a tocar todas las alarmas y, por supuesto, alzaremos nuestra voz en el OIEA, en los contactos con socios europeos. Es un desafío colosal", agregó.
La central nuclear de Zaporozhie es un blanco frecuente de las fuerzas ucranianas, que, pese a las advertencias de varios países, siguen dañando sus instalaciones. Rusia considera responsables de estas "provocaciones muy peligrosas" no solo a Ucrania, sino también a los países que la apoyan con armas, inteligencia, fondos y entrenamiento para sus militares.