El Ejército de Estados Unidos busca alternativas más económicas a los costosos misiles PAC-3 para los sistemas de defensa aérea Patriot.
La semana pasada, el Ejecutivo del Programa de Capacidades (CPE) para Fuegos Defensivos publicó una solicitud de información para nuevos diseños de interceptores que cuesten menos de un millón de dólares por unidad. Esto supone una reducción significativa frente a los actuales PAC-3, que pueden costar varios millones cada uno, informa el portal especializado The War Zone.
Para lograrlo, el sistema se ha dividido en varias partes —proyectil completo, interceptor y control de fuego, motor, buscador y guía de vuelo— con el fin de abaratar cada componente y facilitar su producción.
Además de fijar un coste máximo de 250.000 dólares por cada uno de esos componentes, el Ejército busca una empresa que integre todas las piezas de distintos fabricantes en un solo sistema funcional.
La iniciativa refleja la preocupación de Washington por el alto precio de los interceptores actuales, especialmente en conflictos como el de Irán, donde el uso de drones y misiles baratos obliga a gastar municiones muy costosas para la defensa.