El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, solicitó este martes el apoyo de los líderes del G7 para combatir a Irán mediante la erradicación definitiva de sus recursos financieros, informa CNBC.
Tras las recientes peticiones del presidente Donald Trump y de otros funcionarios para que la comunidad internacional se sume al conflicto, Bessent advirtió —y recordó que su país suele enfrentarse a Irán en solitario— que "aplastar la amenaza del terrorismo les obliga a todos a dar un paso adelante y unirse a nosotros".
Bessent hizo estas declaraciones durante su intervención en la conferencia 'No Money for Terror' en París. Según el funcionario, ese respaldo serviría para "tomar medidas contra Irán, designando a sus financiadores, desenmascarando sus empresas fantasma y de fachada, cerrando sus sucursales bancarias y desmantelando sus grupos afines".
Aunque el conflicto parece estancado y la confrontación continúa afectando gravemente a la economía global, el secretario del Tesoro presumió de que "ningún adversario ha sentido la fuerza de la política económica estadounidense de forma más devastadora que Irán", un éxito que atribuyó a una "arquitectura de sanciones modernizada".
Señaló además que las medidas estadounidenses han afectado severamente los "flujos financieros ilícitos" de la República Islámica y han logrado congelar los criptoactivos vinculados a su gobierno. También destacó la intensificación de las operaciones contra las redes financieras clandestinas de Teherán.
Este martes, el viceministro de Asuntos Jurídicos e Internacionales de la Cancillería iraní, Kazem Gharibabadi, declaró que Estados Unidos está disfrazando el alto el fuego como si fuese una "oportunidad de paz" cuando, en realidad, es una amenaza. Gharibabadi escribió en X que Washington afirma haber detenido "temporalmente el ataque contra Irán para dar oportunidad a la negociación", pero que al mismo tiempo dice estar listo para un ataque masivo "en cualquier momento".


