En EE.UU., el aumento del precio de la gasolina comenzó a modificar hábitos cotidianos y a empujar soluciones improvisadas en distintas ciudades del país. Según la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA, por sus siglas en inglés), el precio promedio del galón de gasolina regular alcanzó los 4,52 dólares el 18 de mayo, muy por encima de los cerca de 3 dólares registrados antes del inicio de la guerra con Irán.
Uno de los casos más llamativos es el de Mali Hightower, un hombre de 30 años de Ellenwood, en el estado de Georgia, que transformó un coche de juguete infantil en un vehículo funcional para ahorrar combustible, según un reporte de Reuters. El estadounidense instaló el motor de una hidrolavadora en una camioneta rosa Power Wheels Barbie Dream Camper que había encontrado en la basura y ahora la utiliza para ir al supermercado.
Hightower explicó que llenar el tanque de su Mercedes-Benz descapotable de 1996 cuesta alrededor de 90 dólares, una cifra que considera imposible de sostener. "Es demasiado", afirmó, al señalar que utiliza el pequeño vehículo "siempre que puede".
Aumento del transporte público
El fenómeno no se limita a casos extravagantes. La creadora de contenido Dafne Flores, residente de Silverdale, en el estado de Washington, contó que durante una estadía en Los Ángeles optó por dejar estacionada su Toyota Highlander y moverse en autobús para evitar gastos. Según relató, llenar el tanque de su vehículo supera actualmente los 95 dólares y en algunas estaciones cercanas a autopistas observó precios cercanos a los 9 dólares por galón.
El incremento del uso del transporte público también comenzó a reflejarse en los datos oficiales. En Bangor, en el estado de Maine, el sistema local de autobuses registró un aumento del 21 % en la cantidad de pasajeros desde enero, especialmente en horarios laborales. La administradora del servicio, Laurie Linscott, aseguró que observó usuarios "de todos los estratos sociales", declaró.
La crisis energética incluso empezó a ser utilizada con fines comerciales y comunitarios. En California, la agencia turística Visit Las Vegas organizó sorteos de hasta 100 dólares en combustible para atraer visitantes, mientras que en Chicago una iglesia planea repartir 5.000 dólares en tarjetas de gasolina entre familias afectadas por los costos del transporte.
Aunque todavía no se registra un salto masivo hacia los vehículos eléctricos, muchos propietarios de autos eléctricos aseguran que dejaron de preocuparse por los precios en las estaciones de servicio.


