El Tesoro británico está presionando a los grandes supermercados para que introduzcan límites voluntarios en los precios de productos esenciales como huevos, pan y leche, informa este martes el Financial Times citando fuentes familiarizadas con el asunto.
Los minoristas se han mostrado indignados ante la iniciativa. A cambio, el Gobierno del Reino Unido promete incentivos como flexibilizar las normas de envasado y retrasar cambios en las reglas de alimentos saludables. El objetivo es reducir el impacto de la inflación en las familias.
La inflación de alimentos alcanzó el 3,7 % en abril. La ministra de Hacienda británica, Rachel Reeves, anunciará pronto medidas para ayudar a los hogares, aunque aún no hay acuerdo con los supermercados.