El alcalde de Moscú, Serguéi Sobiánin, informó este martes de resultados científicos "únicos" obtenidos por el primer microscopio espacial del mundo, el microscopio de sonda de barrido SMM-2000S.
El dispositivo se instaló en el satélite Nanozond-1 y fue enviado a órbita en junio de 2023. El microscopio soporta sobrecargas espaciales, consume poca energía y funciona de forma estable en el espacio abierto.
Según él, algunos materiales pueden autorrepararse bajo la influencia de la luz solar, lo que permitiría crear naves que se desgasten menos en órbita. También, la destrucción de los revestimientos por el viento solar ocurre más lentamente, por lo que el grosor de los cascos podría reducirse.