El exsecretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, ha admitido que los años dorados de EE.UU. han terminado. Lo hizo en el transcurso de un discurso pronunciado el martes en la Conferencia de Ideas del Centro para el Progreso Estadounidense en el Hotel Mayflower en Washington.
"Hay mucha nostalgia comprensible por el pasado, porque tuvimos un siglo estadounidense. Tuvimos 80 años en los que, como resultado del trabajo realizado por generaciones anteriores, estuvimos a la vanguardia y dando forma a las cosas", dijo Blinken.
"Y esos 80 años, con todas sus imperfecciones, por profundas que fueran, ya han quedado atrás. Y la realidad es que no se puede volver a meter al genio en la botella. Hay que dar forma a una nueva botella. Y de eso es de lo que deben tratar todas estas conversaciones", agregó.

