El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha dicho que el recuento de votos en el estado de California "está amañado". "Si Jesucristo bajara y contara los votos, yo habría ganado California. Pero es un voto amañando", respondió a preguntas de los periodistas.
Se trata de la misma afirmación que ya realizó en agosto de 2024 durante una entrevista televisiva con el presentador Phil McGraw, en la que sostuvo que el sistema de votación por correo en ese estado de la costa oeste beneficiaba de forma desproporcionada a los demócratas.
Trump: "If we had Jesus Christ come down and count the votes, I would've won California. But it's a rigged vote." pic.twitter.com/l5cNO6ApGn
— Aaron Rupar (@atrupar) May 20, 2026
No se trata de la primera vez que el mandatario estadounidense se compara directa o indirectamente con Jesús, sino que lo ha hecho en innumerables ocasiones, como en el contexto de sus pleitos legales, en los que ha hecho analogías con la crucifixión.
On Orthodox Easter, President Trump attacked the Pope because the Pope is rightly against Trump’s war in Iran and then he posted this picture of himself as if he is replacing Jesus.This comes after last week’s post of his evil tirade on Easter and then threatening to kill an… pic.twitter.com/mq27jxJEnt
— Former Congresswoman Marjorie Taylor Greene🇺🇸 (@FmrRepMTG) April 13, 2026
En abril, en plenas tensiones con el papa León XIV, contra quien arremetió por su postura contra la guerra de Irán y contra sus políticas migratorias, el mandatario compartió en sus redes sociales una imagen generada con inteligencia artificial que lo mostraba como un Cristo sanador imponiendo las manos sobre un enfermo.
Poco antes, en el marco de la Semana Santa, en un evento con líderes religiosos, Trump dijo: "En el Domingo de Ramos, Jesús entró a Jerusalén... Ahora me llaman a mí rey. ¿Pueden creerlo?".
Algunos de sus más cercanos también han hecho este tipo de comparaciones. Así, la jefa de la Oficina de Fe de la Casa Blanca, Paula White, declaró en público y en presencia de Trump que él también había pagado un alto precio, había sido traicionado y acusado falsamente, al igual que Jesús. Y concluyó que de la misma forma que Jesucristo resucitó, también lo haría el político, saliendo victorioso en sus empresas.
Este tipo de referencias y comparaciones arrancaron ya en su primer mandato. Así, es recordada la escena en los jardines de la Casa Blanca en la que trataba sobre la guerra comercial mantenida con China. Interrumpió su discurso, miró al cielo y extendió los brazos, proclamando: "Alguien tenía que hacerlo. Yo soy el elegido".


