El video en el que el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben‑Gvir, aparece increpando y humillando a activistas de la flotilla Global Sumud detenidos en Ashdod, después de que sus barcos fueran interceptados cuando se dirigían a Gaza con ayuda humanitaria, ha desencadenado una cascada de condenas internacionales.
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, afirmó que había visto "un vídeo monstruoso, inhumano, indigno" en el que los miembros de la flotilla, entre los que se encontraban ciudadanos españoles, eran "injustamente y de manera humillante tratados por un ministro israelí y la Policía".
"Desde luego, me parece enormemente alarmante. Insisto, ese tratamiento es monstruoso, es indigno, es inhumano. Exijo disculpas públicas a Israel", declaró en una rueda de prensa en Berlín, donde anunció la convocatoria urgente de la encargada de negocios israelí para trasladarle su "rechazo", "repulsa" y "repugnancia".
Tras recordar que Ben‑Gvir "hace mucho tiempo que está sancionado por España y tiene prohibida su entrada", el canciller español adelantó que "en breves fechas ocurrirá igual a escala de toda la Unión Europea".
Las escenas también suscitaron la protesta de la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, quien anunció que convocará al embajador israelí y exigió disculpas por el trato a los activistas de la flotilla. "Las imágenes del ministro israelí Ben Gvir son inaceptables. Es inadmisible que estos manifestantes, entre los que se encuentran muchos ciudadanos italianos, sean sometidos a este trato lesivo de la dignidad de la persona", declaró Meloni.
Por su parte, Portugal condenó el "comportamiento intolerable" de Ben-Gvir y el maltrato sufrido por los activistas a manos de las fuerzas israelíes.
"Portugal condena enérgicamente el comportamiento intolerable del ministro israelí Ben-Gvir y el trato infligido a los activistas de la flotilla, en una humillante violación de la dignidad humana", escribió el Ministerio luso de Asuntos Exteriores en X. Asimismo, el organismo añadió que en la reunión con el encargado de negocios de Israel se abordará "esta grave violación de los derechos de los ciudadanos afectados", además de exigir su liberación y pedir aclaraciones.
El ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, también unió su voz a la condena global e informó que ha convocado al embajador israelí en París para expresar su "indignación" y "obtener explicaciones" sobre el video publicado por Ben-Gvir.
"Las acciones del señor Ben Gvir hacia los pasajeros de la flotilla Global Sumud, denunciadas por sus propios colegas del Gobierno israelí, son inaceptables", escribió en X, donde subrayó que los ciudadanos franceses "deben ser tratados con respeto y liberados en el menor tiempo posible".
Mientras, la jefa de la diplomacia de Irlanda, Helen McEntee, calificó de "totalmente espantoso e inaceptable" el comportamiento de Ben-Gvir y del Gobierno israelí. En particular, señaló que la Embajada irlandesa "ha planteado formalmente este asunto a las autoridades israelíes y ha exigido un trato adecuado y humano" para el ciudadano irlandés afectado. "Estas acciones no pueden seguir ocurriendo", advirtió.
Paralelamente, la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Anita Anand, anunció que ha ordenado convocar al embajador de Israel tras el "maltrato de civiles" a bordo de la flotilla con destino a Gaza y la difusión del video de Ben-Gvir. "Lo que hemos visto, incluido el video compartido por Itamar Ben-Gvir, es profundamente preocupante y absolutamente inaceptable", declaró a la prensa. En este sentido, subrayó que se trata de "una cuestión de trato humano a civiles", por lo que aseguró que Ottawa está actuando "con absoluta urgencia".