El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha impuesto este miércoles sanciones a doce personas y dos entidades sospechosas de estar vinculadas al Cártel de Sinaloa de México, uno de los grupos criminales más grandes de América Latina y considerado por EE.UU. como organización terrorista.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) se enfocó en Armando de Jesús Ojeda Avilés, acusado de blanquear ganancias del fentanilo y otros estupefacientes; y Jesús González Peñuelas, alias 'Chuy González', relacionado al contrabando de drogas hacia EE.UU. y al lavado de dinero para el cártel, por quien se ofrece una recompensa de 5 millones de dólares desde 2024.
Las medidas sancionadoras se extienden contra Alfredo Orozco Romero —señalado por el Tesoro como asesor de seguridad de Ojeda Avilés y "cobrador de deudas por el dinero adeudado por los envíos de cocaína"— y dos empresas suyas: una compañía de seguridad en México (Grupo Especial Mamba Negra) y un restaurante en Chihuahua (Gorditas Chiwas) con el que están vinculadas dos mujeres de su familia, que también han sido sancionadas.
Otros dos colaboradores de Ojeda Avilés, Jesús Alonso Aispuro Félix y Rodrigo Alarcón Palomares, se encuentran también entre los sancionados. Aispuro Félix aparece identificado como gestor de transferencias de fondos del narcotráfico mediante criptomonedas; y Alarcón Palomares aparece como facilitador de fondos en EE.UU., donde ya en 2024 fue acusado de blanqueo de capitales.
Cuentas congeladas
La OFAC designó a otras cinco personas por ayudar a 'Chuy' González en actividades de producción y distribución de drogas, así como de lavado de dinero.
Estas medidas buscan aislar a los acusados del sistema financiero de EE.UU., prohíben cualquier relación comercial con el país y congelan la totalidad de sus activos bajo jurisdicción estadounidense.
El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, afirmó en X que la Administración de Donald Trump "no permitirá que los narco-terroristas inunden" las fronteras "con veneno" y aseguró que Washington continuará apuntando contra "los cárteles terroristas y sus redes de tráfico de fentanilo". La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de México colaboró con el Tesoro y la DEA en la identificación de los sancionados.


