El presidente de EE.UU., Donald Trump, lanzó este miércoles una fuerte amenaza en contra de varios países del Caribe, entre ellos Cuba y Panamá, al asegurar que "expulsará" a las supuestas fuerzas de "la anarquía y el crimen".
"Desde las costas de La Habana hasta las orillas del Canal de Panamá, expulsaremos las fuerzas de la anarquía y el crimen y la intrusión extranjera", aseveró Trump en su discurso desde la Academia de la Guardia Costera de EE.UU.
Las declaraciones del mandatario se producen luego de que la Casa Blanca subiera el tono contra Cuba, al prometer nuevas sanciones contra la isla para recrudecer el férreo bloqueo de más de medio siglo y las medidas de asfixia energética que rigen desde principios de este año.
Previamente, en sus redes sociales, Trump dijo que estaba "tomando medidas decisivas" con el objetivo de abordar las supuestas "amenazas" a la seguridad de EE.UU. que, en su criterio, "emanan de la región". Ese dardo, dirigido a Cuba, ha sido desmentido en reiteradas oportunidades por la isla.
Del mismo modo, Trump insistió hoy en avivar la pugna por el golfo de México, al que volvió a referirse como "golfo de América", tras asegurar que su país reforzará la presencia desde esas aguas hasta el Ártico con el objetivo de mantener su hegemonía.
El mensaje alienta las fricciones de su Gobierno con el de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, desatadas por la actuación ilegal de agentes de la CIA en el país latinoamericano y la polémica solicitud de extradición de EE.UU., que afecta a políticos y funcionarios.
El inquilino de la Casa Blanca, que se reunió recientemente con el presidente de China, Xi Jingping, no dejó fuera de su discurso a Panamá, que se ha convertido en pieza clave para intentar obstaculizar los nexos de la región con el gigante asiático.
Con esas palabras, el mandatario sigue al pie de la letra los preceptos de su corolario a la añeja doctrina 'Monroe', que mira a los países de América Latina y el Caribe como el "patio trasero" de EE.UU.
Amenaza a Cuba desde EE.UU.
El 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región.
El texto acusa sin pruebas al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de supuestamente permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y de China.
Sobre esas bases infundadas, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana. La semana antepasada, Rubio avisó que planeaban imponer nuevas sanciones contra Cuba y el lunes se concretó con medidas coercitivas a varios funcionarios del Gabinete de Díaz-Canel.