Dos hombres, identificados como Ramin Zaleh y Karim Maroufpour, fueron ejecutados en Irán. La agencia local Tasnim los describió como miembros de grupos terroristas separatistas.
Habían sido condenados por integrar un grupo cuyo objetivo era alterar la seguridad del país mediante un levantamiento armado, para lo cual conformaron bandas criminales, realizaron disparos y llevaron a cabo acciones de asesinato en consonancia con la misión de la agrupación. La agencia añadió que la sentencia fue revisada en instancias judiciales y confirmada por la Corte Suprema antes de la ejecución.
