Embajador ruso sobre Raúl Castro: EE.UU. busca pretextos para intensificar las tensiones con Cuba

La Cancillería rusa también ha condenado la presión de EE.UU. sobre Cuba y ha confirmado la total solidaridad de Moscú con La Habana.

Los cargos presentados contra el general de Ejército de Cuba Raúl Castro en EE.UU. forman parte de la política de Washington de aumentar la presión sobre la isla, denunció el miércoles el embajador de Rusia en La Habana, Víctor Koronelli.

"Esta decisión solo demuestra el deseo de buscar pretextos para intensificar las tensiones en torno a la isla", escribió en su cuenta de X.

Mientras, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajárova, ha condenado la presión de EE.UU. sobre Cuba y ha confirmado la total solidaridad de Moscú con La Habana. "Cuba sigue sometida a una brutal presión económica por parte de Estados Unidos", denunció la vocera durante una rueda de prensa. La vocera condenó "la intolerancia de Washington hacia cualquier disidencia" y la falta de entendimiento de que "no todo está permitido".

"Los intentos de la Administración de la Casa Blanca por estrechar el cerco de sanciones contra Cuba, junto con su prolongado bloqueo comercial, económico, financiero, humanitario y, más recientemente, de combustible y energía, son un reflejo directo de la intolerancia de Washington hacia cualquier disidencia, una encarnación cínica de una Doctrina Monroe revivida", dijo.

"¿Dónde están los derechos humanos? ¿Dónde está el respeto a la humanidad? ¿Dónde está la libertad de opinión, la libertad de expresión? ¿Dónde está todo eso?", preguntó.

Maniobras judiciales "oscuras"

La Justicia de EE.UU. acusó este miércoles al expresidente de Cuba, Raúl Castro, y a otras cinco personas de presuntamente haber causado la muerte de cuatro personas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses, en el contexto del derribo de dos aeronaves, en 1996. Desde entonces, La Habana ha afirmado que los aviones incursionaron ilegalmente en su espacio aéreo y que actuó conforme a derecho. 

Por su parte, el Gobierno cubano acusó a Washington de valerse de maniobras judiciales "oscuras" para intentar justificar ante la opinión pública agresiones contra Estados soberanos. "Su amparo no es la justicia; su amparo es el uso del poderío militar descomunal que tiene el Gobierno de EE.UU. Debe decirse y debe quedar claro que cualquier intento de utilizar esta excusa para una acción contra estos compañeros dentro de Cuba se topará con una resistencia feroz del pueblo cubano", sostuvo el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío.

El diplomático calificó la acusación contra Castro y las otras cinco personas como "fraudulenta", visto que "no tiene asidero legal, no tiene asidero político ni asidero moral alguno", y aseguró que "debe verse como parte de la escalada creciente, agresiva" desatada por la Casa Blanca contra el país caribeño durante 2026.

"Lo siento como un padre"

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ratificó su respaldo a Castro, diciendo: "Para mí, Raúl ha sido ante todo un maestro, un jefe que compromete y cuyos pasos uno trata de seguir cada día. Pero también ha sido un amigo entrañable y yo lo siento como un padre. Fidel es Fidel y Raúl es Raúl".

El mandatario rechazó la imputación a Castro, al considerar que "se trata de una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba".