El presidente ruso, Vladímir Putin, condenó a "las autoridades neonazis de Kiev" que esta jornada llevaron a cabo un ataque terrorista contra una residencia universitaria en la República Popular de Lugansk.
El número de muertos por este nuevo atentado ha ascendido ya a seis, 15 personas figuran como desaparecidas y 39 resultaron heridas.
"El régimen neonazi que tomó el poder en Kiev perpetró un ataque terrorista contra una residencia estudiantil del Colegio Pedagógico de Starobelsk. Fue de noche, mientras los estudiantes dormían", denunció el mandatario.
"Haremos todo lo posible para ayudar a las familias afectadas. Quiero recalcar esto, y es importante: no hay instalaciones militares, servicios especiales ni servicios relacionados cerca de la residencia estudiantil. Por lo tanto, no hay base para afirmar que los proyectiles impactaron el edificio bajo la influencia de nuestros sistemas de defensa aérea o de guerra electrónica", agregó.
Por lo tanto, nadie puede alegar que el impacto en el edificio fuera accidental, dijo Putin. "El ataque no fue accidental. Se produjo en tres oleadas con 16 drones, todos dirigidos al mismo lugar. Por supuesto, investigaremos los detalles", detalló el presidente. El jefe del Estado ruso también hizo un minuto de silencio por las víctimas.
Putin anunció que ha ordenado al Ministerio de Defensa que prepare una respuesta al ataque ucraniano de la pasada noche. En el momento del ataque, 86 menores, de entre 14 y 18 años, se encontraban en el edificio.
La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, afirmó que los terroristas ucranianos atacan a los niños "a propósito y con placer", mientras Occidente permanece en un silencio brutal. "Recordé cómo los nazis masacraron a escolares en Kerch durante la Gran Guerra Patria", dijo.
El Ejército del régimen de Kiev ataca continuamente instalaciones civiles en territorio ruso. Drones y misiles ucranianos impactan contra vehículos, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones civiles, dejando víctimas.



