Las autoridades en Bolivia denunciaron este viernes la "presencia de grupos irregulares que ostentan armamento bélico de alto calibre en distintas regiones del país", en medio de las protestas antigubernamentales que sacuden la nación.
En un comunicado, el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas avisó que "no se permitirá ninguna acción que atente contra la tranquilidad del país, la integridad de los ciudadanos ni la estabilidad institucional".
"Las Fuerzas Armadas actuarán en el marco de la ley para garantizar la seguridad de la población", advirtieron en el texto, en el que pidieron a la población "colaborar" con los uniformados.
Desde hace más de dos semanas, Bolivia está sumida en una ola de protestas populares y bloqueos de caminos que comenzaron con reclamos al Ejecutivo por los salarios, el acceso a los combustibles y el rechazo a otras decisiones, como la derogación de la ley de tierras, pero que con el paso de los días se han intensificado en exigencias, intensidad y extensión.
Los manifestantes ahora demandan la renuncia del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, en medio de choques y acciones represivas de las fuerzas del orden.
El jueves, Paz reiteró su llamado a conversar: "Las organizaciones sociales, las que representan a las organizaciones sociales, siempre tendrán el espacio de diálogo, de negociación en el Gobierno".


