La entrega de las nuevas fragatas que Bélgica compra a Países Bajos vuelve a retrasarse y el primer barco para la Marina belga no estaría listo, en el mejor de los casos, hasta 2034, siete años más tarde de lo previsto, según el anuncio oficial neerlandés del miércoles, citado por De Morgen.
El almirante Tanguy Botman, jefe de la Marina, advirtió sobre este "expediente crítico" que, por primera vez, la fuerza naval podría quedarse sin fragatas, ya que la Leopold I y la Louise-Marie —buques de segunda mano de los años 80— difícilmente podrán seguir en servicio hasta mediados de la próxima década.
El coste del programa también sigue al alza: tras la firma política del pedido bajo el Gobierno de Charles Michel, el precio pasó de 600 millones a 1.000 millones de euros por buque y ahora se añade al menos otros 250 millones. El ministro de Defensa, Francken, evitó comentar y busca "soluciones de emergencia" con su homóloga Dilan Yeşilgöz antes de las vacaciones de verano.
