El tiroteo de este sábado cerca de la Casa Blanca muestra lo importante que es para los futuros presidentes disponer de lo que será "el espacio más seguro de este tipo jamás construido en Washington", escribió el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su cuenta de Truth Social.
El autor del tiroteo, Nasire Best, de 21 años, murió en un intercambio de disparos con agentes del Servicio Secreto, a quienes el mandatario agradeció por su "rápida y profesional" actuación. Best tenía un historial violento, según comentó el mandatario. Y "una posible obsesión por el edificio más querido de nuestro país", añadió.
Cuando el sospechoso se acercó a un puesto de control cercano a la Casa Blanca y abrió fuego contra oficiales, el presidente Trump se encontraba allí porque había cancelado sus planes de viaje para el fin de semana.
"Durante el tiroteo, un transeúnte también resultó herido", indicó el Servicio Secreto en un comunicado, en el que afirma que ningún agente resultó herido al neutralizar al tirador. Según testigos, el joven caminaba de un lado a otro de forma errática antes de sacar un revólver y disparar varios tiros en el punto de control de seguridad del lugar.
Los periodistas que se hallaban en el lugar cuando se escucharon los disparos sostienen que fueron entre 20 y 30, y que agentes de seguridad los evacuaron a la sala de conferencias de prensa.
- En los últimos dos años, Trump ha sido blanco de varios intentos de asesinato, incluido uno en julio de 2024, por el que recibió un disparo en la oreja en Pensilvania.
- Por otra parte, el tiroteo más reciente ocurrió el mes pasado, cuando Cole Tomas Allen abrió fuego durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca en Washington, pero fue detenido por agentes de inteligencia antes de que pudiera entrar en la sala donde se encontraban sentados el presidente y los miembros de su Gabinete.