Fuego, gritos y pánico: un bombero relata espeluznantes detalles del atentado en Starobelsk

La operación se vio afectada por las alertas, que sonaron repetidas veces, recuerda el rescatista a RT.

El bombero ruso Serguéi Zviáguintsev, que participó durante día y medio en las operaciones de rescate tras el ataque ucraniano contra una residencia estudiantil en la ciudad de Starobelsk, en la República Popular de Lugans, compartió sus impresiones con RT. 

Zviáguintsev, que se encontraba al frente del equipo de guardia, recuerda que cuando llegó al lugar vio que estaban ardiendo seis objetos y se oían gritos de heridos. "Nos lanzamos, hicimos el despliegue y fuimos a salvar a los heridos", explica. 

El bombero recordó que el personal del Ministerio de Emergencias siguió operando pese a las repetidas alertas. "Hubo varias alertas aéreas, pero aun así trabajamos bajo nuestra propia responsabilidad, porque sabíamos que aquí había niños", señaló. "Nuestra impresión era que no nos dejaban hacerlo a propósito y nos quitaban la última oportunidad, a los niños, para que no los salváramos", agregó. El atentado costó la vida a 21 estudiantes y dejó 42 heridos.

Consultado sobre si pudieron descansar, Zviáguintsev respondió que solo lo lograron después de día y medio. "Todo este tiempo trabajamos", añadió el bombero, que permaneció en el lugar durante la operación.

Según su relato, lograron sacar a los últimos jóvenes del quinto piso e intentaron buscar a otra persona, pero la operación se vio afectada por las alertas, que sonaron repetidas veces.