El enemigo sufriría un "golpe irreparable" en caso de cometer un error, afirmó el general iraní Reza Naqdi, asesor principal del comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, según medios locales.
Las capacidades de disuasión de Irán quedaron demostradas tras la destrucción de 282 puntos militares y la existencia de cientos de muertos enemigos, señaló.
Naqdi sostuvo que el enemigo "se dio cuenta de que no podía alcanzar su objetivo". Además, señaló que diariamente un avión hospitalario de 40 plazas desde Emiratos Árabes Unidos y otro de 10 plazas desde Kuwait trasladaban heridos enemigos a hospitales estadounidenses en Alemania para recibir tratamiento.