Médicos del Hospital Clínico Regional de la región de Krasnodar atendieron un caso inusual: una aguja de coser migró por el pie de una paciente tras una pequeña punción doméstica.
La mujer llegó a urgencias con el pie derecho inflamado. Días antes había sentido un leve pinchazo al caminar descalza y creyó retirar el objeto, pero la molestia persistió. Lejos de reposar, continuó su rutina que incluyó entrenamiento de boxeo, ascenso de escaleras y prueba de calzado, lo que agravó el edema.
La radiografía en dos proyecciones reveló un fragmento de aguja de coser que había entrado en vertical, se había fracturado y migrado a tejidos profundos por la contracción muscular. El cirujano de guardia extrajo el cuerpo extraño sin complicaciones, y la paciente fue dada de alta en buen estado.
Los especialistas del hospital explicaron que los objetos finos y punzantes pueden desplazarse en profundidad, alcanzar tendones o vasos sanguíneos, y que una aguja no estéril representa un riesgo real de tétanos o abscesos. Además, advirtieron que los pacientes suelen subestimar el pinchazo inicial, lo que retrasa la consulta. Por ello, el hospital recomienda: ante cualquier herida con sospecha de cuerpo extraño, realizar radiografía en dos proyecciones, evitar totalmente el ejercicio hasta descartar migración, y verificar la vacunación antitetánica.