SpaceX elevó de forma drástica el precio que cobra al Pentágono por conectar sus drones kamikaze a la red satelital Starlink, pasando de unos 5.000 a 25.000 dólares por terminal, según fuentes y documentos del Departamento de Defensa citados por Reuters.
El alza llegó después de que los aparatos guiados por Starlink empezaran a mostrar resultados visibles en la campaña de bombardeos contra Irán. Tras semanas de negociaciones, el Pentágono aceptó las nuevas tarifas.
