El ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, afirmó este martes que la forma "más eficaz y rápida" de detener los ataques con drones de Hezbolá es aplicar una política de represalia: "por cada dron, que caigan diez edificios en Beirut".
Smotrich explicó que el objetivo es imponer al enemigo un costo "insostenible" que disuada futuras agresiones contra militares y civiles israelíes.
Advirtió además que, si la ofensiva persiste, la respuesta no se limitaría a Beirut, sino que podría extenderse a otras ciudades libanesas. "Si se acabaran los edificios en la capital, pasaríamos a Tiro, Sidón y Becá", declaró.
Desacuerdo con Netanyahu
Estas declaraciones se produjeron un día después de que Smotrich y el primer ministro, Benjamín Netanyahu, protagonizaran un cruce de opiniones cuando el titular de Finanzas planteó una propuesta similar en una reunión de seguridad. "¿Qué propone? ¿Que cada vez que aparezca un dron derribemos diez edificios?", respondió Netanyahu, quien esperaba debatir medidas defensivas contra los drones y no una escalada de represalias masivas.
- A pesar del alto el fuego entre Tel Aviv y Beirut anunciado el 16 de abril por el presidente de EE.UU., Donald Trump, tras más de seis semanas de hostilidades, las Fuerzas de Defensa de Israel continuaron atacando el sur del país árabe.
- El vicepresidente del Consejo Político de Hezbolá en el Líbano, Mahmoud Qamati, afirmó que los combatientes de la resistencia libanesa mantendrían la firmeza y lucharán hasta la retirada del "último soldado" israelí de su territorio.