Corea del Sur confirmó este martes sus planes para desarrollar una nueva clase de submarinos de ataque de propulsión nuclear que espera poner en servicio a mediados de la década de 2030.
El proyecto, denominado 'Jang Bogo N', forma parte del impulso de Seúl para reforzar sus capacidades navales, tras recibir el aval del presidente de EE.UU., Donald Trump, durante una cumbre bilateral celebrada en octubre pasado. De concretarse, el país asiático se unirá al selecto grupo de naciones que poseen estos sumergibles en servicio activo: China, Francia, India, Rusia, el Reino Unido y EE.UU.
El plan establece que Corea del Sur construirá los submarinos en su territorio y utilizará uranio de bajo enriquecimiento como combustible. "Se espera que los submarinos de propulsión nuclear desempeñen un papel clave en la respuesta a las amenazas nucleares y de misiles de Corea del Norte, gracias a su capacidad para permanecer sumergidos durante un período prolongado con mayor movilidad", declaró el ministro de Defensa, Ahn Gyu-back.
Durante la presentación, se proyectó un video generado por computadora (CGI) de un submarino nuclear sumergiéndose y navegando bajo el agua, con tomas dramáticas de la embarcación en movimiento.
El proyecto marca el inicio oficial de un programa largamente perseguido por Seúl desde la década de 1990, aunque aún podría requerir negociaciones adicionales con Washington sobre aspectos técnicos y de producción.