La plataforma robótica terrestre rusa Impuls ha sido sometida a duras pruebas de combate en misiones de tiro y transporte, según un comunicado de Rostec, el consorcio nacional que agrupa a la mayor parte de compañías industriales del sector de defensa.
Estos versátiles sistemas robóticos se pueden controlar mediante comunicaciones por radio y fibra óptica. Además, son capaces de realizar tareas en modo totalmente autónomo, siguiendo puntos marcados en un mapa electrónico.
En cuanto a su alcance, los Impuls pueden operar a decenas de kilómetros del centro de control mediante repetidores instalados en drones.
Actualmente, los robots de apoyo de fuego Impuls BM-A, equipados con lanzagranadas automáticos AGS-30 o AGS-17 en módulos especiales, así como los robots logísticos Impulse-M, se utilizan en la primera línea demostrando un excelente rendimiento, tanto en su versión armada como la de transporte.
Su principal ventaja reside en la capacidad todoterreno que poseen gracias al chasis de orugas, que les permite superar baches, surcos y ascender pendientes en superficies fangosas. Estos vehículos cuentan con una impresionante capacidad de carga útil: pueden transportar hasta 500 kilogramos en una pendiente de 30 grados y hasta una tonelada en terreno llano.
También pueden remolcar hasta una tonelada y media. No obstante, en calidad de tractor podría remolcar cargas más pesadas, como un obús D-30, que pesa más de tres toneladas.