Durante más de tres décadas, permaneció sin resolverse el crimen de Randy Gail Sperino, cuyo cuerpo fue hallado en 1993 en una zona rural del sur de Illinois, (EE.UU.). Todo cambió cuando se realizó un moderno estudio de ADN que permitió a las autoridades retomar el caso y llevar a juicio al presunto autor, publicaron medios locales.
Durante años, los investigadores recolectaron y analizaron las evidencias una y otra vez y repitieron las pruebas de ADN obtenidas en la investigación original sin poder hallar al culpable. No obstante, las cosas cambiaron cuando recurrieron al ADN genealógico forense, se trata de una técnica avanzada que rastrea las conexiones familiares a través de la evidencia genética.
El fiscal del estado del condado de Madison, Tom Haine, destacó que fue el sheriff local, Jeff Connor, quien "hace siete años" decidió recurrir a "una nueva herramienta investigativa" que "recién estaba surgiendo" y que "podría ser capaz de proporcionar un avance en esta investigación". "El sheriff y sus investigadores nunca vacilaron en buscar justicia en este caso", resaltó.
Este estudio fue el que permitió llegar hasta Albert 'Buddy' Zigler, de 70 años, quien en la audiencia de este martes fue acusado de dos cargos de asesinato en primer grado, ya que habría golpeado intencionalmente a Sperino, causando su muerte. Los fiscales pretenden que el hombre permanezca detenido hasta la finalización del juicio.
"Aunque nada pueda borrar el dolor de los seres queridos de Sperino, esperamos que este desarrollo aporte algunas respuestas después de tantos años", afirmó el fiscal Haine. "Este caso demuestra el extraordinario valor de las herramientas modernas de investigación como el ADN genealógico forense […]. Los avances en tecnología y ciencia están creando oportunidades para resolver casos que, hace años, tal vez nunca se hubieran resuelto", agregó.
El crimen
El cuerpo de Sperino, entonces de 34 años, fue encontrado el 9 de noviembre de 1993, en un campo de Granite City. Según los documentos judiciales, había sufrido un "traumatismo contundente masivo en la cabeza".
Tras su detención, Zigler admitió que recogió a Sperino en Granite City, la golpeó con un bate de metal o un tubo de acero en su vivienda y luego arrojó el cuerpo en un campo.