Se conocen nuevos detalles de la trágica muerte de Yulixa Toloza, la mujer de 52 años que murió tras someterse a una intervención estética en un centro ilegal Bogotá.
"Sin cadáver no hay delito", fue la frase que al parecer precipitó su fallecimiento. La pronunció el anestesiólogo del centro clandestino en el que fue operada, cuando su situación médica se tornó grave.
Hay constancia de que tras la operación, Toloza permaneció con vida al menos ocho horas, un tiempo que podría haberle salvado la vida en el caso de que hubiera sido trasladada a un centro hospitalario para recibir la atención sanitaria que precisaba.
Sin embargo, los responsables de la clínica estética Beauty Laser prefirieron deshacerse de su cuerpo, para después regresar, recoger sus cosas y huir. Tres de ellos fueron detenidos poco después en la vecina Venezuela, mientras que el cuarto permanece en paradero desconocido.
Un plan de encubrimiento y abandono
La fatídica frase del anestesiólogo fue revelada por el jefe de la Sección de Investigación Criminal (Sijín) de la Policía Nacional de Colombia, Fabio Mauricio Gallego, en el videopodcast 'Más Allá del Silencio', donde relató como una emergencia médica se transformó de pronto en un plan de encubrimiento y abandono.
Tras esas palabras, los implicados sacaron a la paciente de la clínica, todavía con vida, y la trasladaron en un vehículo durante más de 100 kilómetros, hasta una zona boscosa de Cundinamarca, donde abandonaron el cuerpo. Se infiere que Toloza falleció durante el traslado o, incluso, después de que la dejaran a su suerte.
Los detalles que siguen trascendiendo provienen, además de las investigaciones de las autoridades judiciales, de las declaraciones de los propios involucrados tras ser capturados.
"Cuando la sacaron en el carro, todavía respiraba", confesó María Fernanda Delgado, la dueña de la clínica que también fungía como enfermera del establecimiento.
Tres detenidos y un huido
Ella es una de las cuatro personas que están siendo investigados, junto con su pareja y administrador del centro, Édison José Torres; el presunto falso médico que realizó la intervención, Eduardo David Ramos; y el anestesiólogo identificado como 'doc Leo', el único que aún no ha sido apresado.
Toloza desapareció el 13 de mayo, el mismo día de su operación. Una amiga suya la vio en mal estado de salud después de la intervención.
Desde la clínica se llegó a aseverar que la paciente se había ido por su propio pie, sin embargo, las alarmas ya estaban encendidas tanto en la Policía como en la opinión pública.
Su cuerpo fue encontrado seis días después, el 19 de mayo, tras un gran despliegue de las autoridades en una exhaustiva búsqueda. Para entonces tres de los criminales ya habían sido detenidos y la intervención de las comunicaciones de sus teléfonos celulares dejaba claro lo sucedido.
Los detenidos comenzaron a colaborar rápidamente y, en una videollamada, la dueña del establecimiento clandestino, su pareja y el cuestionado médico comenzaron a dar los primeros indicios sobre el paradero del cuerpo, apunta El Colombiano.